CAJA DE VELOCIDADES
Todos los motores disponen de un par y potencia máxima, gracias a lo cual son capaces de desarrollar todas sus prestaciones en carreteras llanas, pero las condiciones de las carreteras por las que circulamos con nuestros vehículos, nos hacen, (debido a las rampas, pendientes y curvas), tener que aumentar el par y la potencia.
La función de la caja de cambios es la de un transformador del par motor, y se encuentra alojada entre las ruedas y el embrague.
Con la primera velocidad el par motor es cuatro veces mayor pero al mismo tiempo, la velocidad a la que circulamos es reducida otras cuatro veces, y así va sucediendo con todas las velocidades hasta llegar a la cuarta, en la que no hay variación de par ni de velocidad. A la cuarta relación se le conoce, también, como directa.
En la actualidad la mayoría de los vehículos que se comercializan disponen de cajas de cambios de cinco velocidades, lo cual permite una relación inferior a 1, rodando a velocidad superior con bajas o medias rpm. Al mismo tiempo se consigue ahorrar combustible el esta velocidad llamada también superdirecta.
EMBRAGUE
Con un motor en marcha es necesario que el vehículo esté parado. La transmisión del par y la potencia del motor no tiene por qué estar permanentemente unidas a las ruedas.
La misión del embrague es la de servir de conexión entre el motor y la transmisión a las ruedas. Su accionamiento es mediante un pedal y puede ser por cable o hidráulico.
Se compone de dos discos de acero de los cuales uno de ellos va unido al cigüeñal del motor y otro a las ruedas a través de la caja de cambios. Entre estos dos discos se encuentra un tercero con un guarnecido de material antifricción.
SUSPENSION
El que un coche sea confortable depende de la suspensión, para lo cual se dispone de algunos elementos que situados entre las ruedas y la carrocería, mediante unos acoplamientos elásticos, reducen los efectos de las irregularidades del terreno. Además permite que las ruedas sigan la superficie del suelo, garantizando la adherencia constante, protege los elementos mecánicos, las mercancías transportadas y hacen más cómodo el trayecto a los pasajeros. Junto a todo esto existen otros tres elementos que se encuentran perfectamente armonizados.
NEUMATICOS: Que amortiguan las pequeñas irregularidades del suelo.
RESORTES: Absorben las sacudidas de consideración.
ASIENTOS: Filtran las vibraciones.
La barra antibalanceo neutraliza los movimientos transversales. Esta barra une las ruedas de un mismo eje, limitando la inclinación de la carrocería bajo el efecto de la fuerza centrífuga o repartiendo el esfuerzo de suspensión de un brazo sobre otro.
SUSPENSION NEUMATICA
Este sistema está basado en la elasticidad del aire, su instalación comprende un compresor de aire que permite interacciones entre las ruedas y las reglajes de posición en función de su carga.
SUSPENSION HIDROELASTICA
La unión elástica se asegura por la deformación de un cono de caucho, el cual recibe las reacciones de las ruedas a través de un líquido, existiendo un canal que une a las ruedas delanteras con las traseras.
SUSPENSION HIDRO-NEUMATICA
La unión elástica se constituye por un gas ubicado en una esfera. Un líquido transmite los movimientos de la rueda a través del gas, el cual se comprime y distiende como un muelle de acero.
El corrector de suspensión es un sistema por el cual y mediante una variación automática o manual, se obtiene la altura constante al suelo.
AMORTIGUADORES
El amortiguador limita en número e importancia las oscilaciones del coche.
Al mismo tiempo disminuye la compresión y extensión que producen los resortes.
AMORTIGUADORES TELESCOPICOS HIDRAULICOS
Los movimientos del pistón quedan formados por la compresión del aceite a través de los pasos calibrados.
AMORTIGUADORES INTEGRADOS EN LAS SUSPENSIONES
Su empuje es por fuerza. Es la unión de un amortiguador hidráulico más el resorte.
En este gráfico se observan los comportamientos tipo de una gran mayoría de automóviles, según la disposición motriz, estilo de tracción o propulsión, suspensión, presión de neumáticos e incluso aptitudes del conductor.
La propia definición refleja estos comportamientos: neutro, cuando el coche vira plano y se inscribe por igual en la curva; subvirador, que se desplaza de la parte trasera, y sobrevirador, cuando es el morro el que tira hacia el exterior de la curva.
El conocimiento del vehículo que se conduce, sus reacciones y la forma de controlarlas, o contrarrestarlas, deben ser simplemente conocidas por todo conductor. Si no se conocen es cuando sobrevienen falsas maniobras o lo que es peor, accidentes que hubieran sido fácilmente evitables con el simple dominio y conocimiento de unos rudimentos básicos de técnica automovilística.
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